La Virgen de Fátima y el Santo Rosario
Las apariciones de la Santísima Virgen de Fátima sucedieron en 1917, sin embargo, las palabras que pronunció aquel 13 de octubre, el último día en que se manifestó a los tres pastorcitos, se presentó diciendo: "Yo Soy la Señora del Rosario"

En octubre, la devoción del rezo del Santo Rosario se acrecienta más, pues la feligresia católica recuerda por medio de la liturgia cada 07 la Memoria de Nuestra Señora del Santo Rosario a quién originalmente se le conocía con el título de "Nuestra Señora de las Victoria".
Es precesiamente durante este mes tan significato, donde ocurre la última de las apariciones de la Santísima Virgen de Fátima en "Cova de Iría" y se presenta ante la pastorcita Lucía, diciendo que ella es la Santísima Virgen del Rosario, presentándose como la Madre de esta bella oración que miles de de Cristianos rezamos cada día.
Precisamente, dentro de las apariciones de la Virgen en Fátima, indica a los tres pastorcitos que al finalizar cada misterio del Santo Rosario, es necesario decir la siguiente oración:
"Oh Jesús mío, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas de tu Divina Misericordia'".
La Virgen María también, aparece a estos humildes pastorcitos luego de que rezan el Santo Rosario, Incluso, la Santa Señora de Fátima a solicitud de Jacinta, diciendo que hacer con las ofrendas que las personas llevaban a la Virgen, la Madre de Dios indicó que se realizara para las celebraciones del Rosario y el dinero que quedará fuera para la edificación de una capilla en su honor.
Octubre y el compromiso de Rezar
Sin duda, la Virgen de Fátima en sus apariciones hace un poco más de un siglo, son para recalcarnos la importancia del Rezo del Santo Rosario. Ahora que estamos a punto de concluir este mes tan significativo para los devotos de esta bella oración, es cuando más comprometidos debemos estar en la edificación del Reino de Dios y el Triunfo del Inmaculado Corazón de María.